Cuenta crítica comprometida
Acceso de administrador, dirección, finanzas, correo, nube, VPN, herramienta de negocio o cuenta de proveedor con privilegios.
Módulo · Conducción del incidente
El módulo centraliza la situación, las funciones, las acciones, los plazos y las decisiones tomadas durante el incidente. Los elementos técnicos y las comunicaciones útiles pueden vincularse a la cronología y exportarse al final de la crisis.
Diario con marca de tiempo · pruebas preservadas · notificación en 72 h encuadrada.
Una crisis cíber no siempre empieza con un ransomware visible. Puede arrancar con una señal débil, una incoherencia en el negocio o una alerta de un proveedor.
Acceso de administrador, dirección, finanzas, correo, nube, VPN, herramienta de negocio o cuenta de proveedor con privilegios.
Datos bancarios falsos, cambio de cuenta bancaria, suplantación de un proveedor, orden urgente o validación bajo presión.
Documentos de clientes, datos de RR. HH., de salud, contratos, datos personales, secretos comerciales o archivos depositados fuera de control.
Alertas del EDR, conexiones inusuales, scripts desconocidos, cuentas creadas, reglas de correo, volumen de red anómalo.
Herramienta crítica bloqueada, producción detenida, facturación no disponible, portal de clientes afectado o proveedor esencial que falla.
Petición de rescate, amenaza de divulgación, solicitud de los medios, cliente preocupado, aseguradora, autoridad o contratista principal exigente.
El encuadre inicial produce una visión compartida: preservar lo que permitirá comprender, delimitar el alcance, contener sin cegar, decidir sobre la continuidad y después estabilizar. Una referencia orientativa, que debe adaptarse a la naturaleza del incidente y a las obligaciones aplicables.
Al inicio de un incidente, preservar la capacidad de comprender mañana.
La prioridad no es comprenderlo todo de inmediato, ni borrarlo todo. Es estabilizar, preservar, decidir y documentar, sin haber destruido las pruebas ni perdido el control de las decisiones.
Una lectura comprensible para la dirección, TI, el área jurídica, las áreas de negocio y los socios afectados. Siempre se distingue la constatación, la hipótesis y la decisión.
Estructuramos la coordinación para evitar que cada actor tome una decisión aislada con información parcial.
La prueba no es solo técnica. Incluye las decisiones tomadas, las solicitudes recibidas, las comunicaciones, los impactos en el negocio y los elementos transmitidos por terceros.
Registros, alertas, capturas del EDR, conexiones, cuentas, reglas, archivos sospechosos.
Facturas, datos bancarios, intercambios con proveedores, tickets, operaciones, indisponibilidades.
Horas, validaciones, decisiones, medidas cautelares, comunicaciones enviadas.
Correos de clientes, mensajes de proveedores, aseguradora, banco, plataforma, autoridad o denuncia.
Una gestión de crisis eficaz transforma la incertidumbre en decisiones documentadas, incluso cuando el análisis técnico aún no está completo. Cada decisión se incorpora al diario de decisiones.
¿Qué sistemas cortar, mantener, vigilar o conmutar sin agravar la indisponibilidad del negocio?
¿Qué datos están afectados, con qué nivel de certeza, y quién debe calificar la obligación?
¿Quién informa a empleados, clientes, socios, aseguradoras o contratistas principales, y con qué nivel de detalle?
¿Qué trayectoria de restablecimiento, qué requisitos previos de seguridad, qué prioridad de negocio?
¿Qué elementos fácticos y cronológicos pueden conservarse para respaldar el trámite?
¿Qué procesos son prioritarios, qué solución degradada, qué umbral de recuperación aceptable?
Los playbooks llevan SLA de respuesta y una cuenta atrás normativa. El módulo recuerda los plazos; no sustituye la calificación jurídica.
Cada playbook fija hitos con marca de tiempo: toma en consideración, encuadre, célula abierta, medidas cautelares. Sabe en qué punto está.
Violación de datos personales: se sigue la cuenta atrás de la CNIL (la autoridad francesa de protección de datos), los elementos que hay que reunir están preestructurados. La decisión de notificar se sigue calificando con sus interlocutores competentes.
Hechos, acciones y decisiones se fechan y se trazan sobre la marcha: un hilo con marca de tiempo, exportable para la aseguradora, el regulador o las lecciones aprendidas.
El objetivo no es solo «reparar». Hay que explicar lo que ocurrió, lo que se decidió, lo que sigue siendo incierto y lo que debe reforzarse.
Hechos, impacto, decisiones, riesgos residuales, próximos pasos.
Señal inicial, acciones, pruebas, comunicaciones, decisiones.
Elementos recogidos, fuente, fecha, utilidad, límites.
Prioridades a corto plazo, medidas estructurales, responsables, plazos.
Lectura clara para decidir, hacer el seguimiento o transmitir de forma controlada.
Causas probables, desviaciones, puntos fuertes, trayectoria de resiliencia.
La credibilidad se basa en una calificación prudente, en hechos trazables y en una distinción clara entre constatación, hipótesis y decisión. Ningún resultado está garantizado.
Identificar a un autor o a un grupo requiere elementos sólidos. Una hipótesis no debe convertirse en certeza.
La recuperación depende de las copias de seguridad, del alcance afectado, de los accesos que siguen siendo fiables y del estado real del sistema de información.
La notificación, la denuncia, la comunicación externa o la activación del seguro deben calificarse con los interlocutores competentes.
Sospecha de intrusión, ransomware, cuenta crítica comprometida, fuga de datos: estabilice sin destruir las pruebas y exponga los hechos antes de cualquier acción irreversible. Abrimos una célula de crisis y mantenemos el hilo de las decisiones.
Una demo en directo de 30 minutos: playbooks con marca de tiempo, célula de crisis, diario de decisiones y notificación en 72 h, aplicados a su organización. Sin compromiso.